05 diciembre 2015

Mi primer mes... Vacaciones en New York! (I)

Hay un episodio en mi vida que llegó para quedarse.
Es extraño, porque lo he tenido en mi pequeño frízer desde Junio del 2013, y seguro muchos pensarán: no puede uno tener un "episodio" tan largo... Sucede que la vida nos sorprende cada día, y nos regala la oportunidad de ser realmente felices a cada momento. La cosa es estar atentos a los episodios que no sólo nos hacen felices, sino que nos cambian la vida, es allí cuando se transforman de episodios a momentos memorables. Por eso, después de un tiempo, los saco del terruño de mi frízer para convertirlos en palabras y recuerdos que, incluso puedo regresar a ellos a través de las imágenes. Mi episodio maravilloso, se llama Sofía.
 
Ya había planificado ese viaje, muchos meses atrás lo había organizado y todo estaba a punto, sería como todos mis viajes: una aventura para conocer un lugar nuevo!... una agenda interminable de lugares para conocer y disfrutar, llegaría a casa de mi gran amiga María Eugenia Boza en Manhattan, conocería New York a lo grande!... sería un momento genial, para comprar cosas y disfrutar una hermosa ciudad. El sábado previo al viaje, justo 6 días antes lo sabría: tenía 4 semanas de embarazo!!! y aunque parecía incrédula de un evento tan inesperado como serendipitico, se pondría a prueba mi fe, eso que la gente llama Creer en algo... No era la idea de Dios, no era San Antonio ni San José aquellos hombres de la iglesia a los que tantas veces les había pedido su ayuda... No era la fe en lo que está fuera de si y no conoces. Se trataba de la fe genuina en algo que no sabía, que era nuevo completamente para mi, y que a la vez se trataba de mi. De la fe en Mi. 
 
No estaba en mis planes,  ni siquiera en mi imaginación, pasar parte del segundo mes de embarazo en esta ciudad, incluso lo llegué a dudar antes de ir: sería conveniente?.. estaría bien tan lejos de los míos? y con algo tan cerca (dentro) de mi?... estaría bien estar sola por esos días, tan "especiales"?...estaba preparada?... estaba sola o acompañada?... cómo sería YO de mamá?... realmente era posible que una vida se estaba formando dentro de mi?... eran demasiadas preguntas, unas mas complejas e intrincadas que las otras... y no estaba segura si un lugar así me ayudaría a procesar todo eso montón de dudas que pululaban en mi mente y en mi alma.
 
Mi gran amiga María Eugenia me insistió... "déjate de cosas Ale, y Vente!" Ella no sabía el tamaño del secreto que abrigaba en mí. Había acordado con mi doctora, no abrir el tema del embarazo socialmente hasta pasados los 3 o 4 meses, así podría procesarlo en mi intimidad y digerir lo que eso tan maravilloso significaría. Entonces, el viaje a la gran Manzana, se convertiría en mis días de descanso y reflexión, para una nueva etapa en mi vida. Ahora que lo pienso, Que afortunada fui!!! tuve la oportunidad de ir a procesar la idea de la fe, la contemplación de la maternidad y todas mis ideas, nada más y nada menos que comiéndome la gran manzana. Esos días significaron el primer regalo que necesitaba mi alma y mi cuerpo. Todo había empezado a cambiar desde hacía un mes, y necesitaba digerirlo y empezar a disfrutarlo!

Durante los primeros días lo más importante era descansar, así que dormí y recuperé el sueño como hacía mucho tiempo no lo hacía. Por otra parte, la comida sana en casa de mi amiga, mucho consentimiento y dosis de cariño, se convirtieron en la mezcla perfecta para mis primeros días de descanso. Era un poco raro que estando en Manhattan a 6 cuadras de Central Park y otras cuadras  más de todo lo que te ofrece la ciudad, yo estuviera durmiendo, comiendo y descansado tan rico en un hogar lleno de Amor... Después de 3 o 4 días de mi descanso invernal, me decidí a salir!
 
La ciudad siempre despierta, dispuesta para sus ciudadanos y los visitantes, estaba hermosa. Días soleados y largos!!!... tuve la ocasión de salir y caminar todo cuanto quise. Ni hablar de la comida y los fantásticos restaurantes que pude conocer, deliciosas mezclas de la India, Japón y la comida clásica de estados unidos. Gracias a mis amigos, tuve la oportunidad, no solo de conocer lugares excepcionales, sino llenos de cultura y la novedad por doquier. La novedad de lo que no conocía y comenzaba a descubrir, estuvo acompañada de una familia hermosa que recibió y celebró la alegría de la vida. Consejos, consentimientos y compañía fueron las cosas mas lindas que recibí durante esos días... nunca podría olvidarlos!...
 
Si en definitiva, un momento tan especial e importante en la vida estas por vivir, disfrútalo donde quiera que sea que estés. No hay recetas... solo ingredientes y oportunidades por doquier, para no olvidar el hermoso acontecimiento de la vida que proviene de ti.  
 
 
















No hay comentarios: