27 diciembre 2015

Las señoras de las colas...

Con cierta frecuencia, cuando salgo hacer mis colas para comprar comida, me encuentro, y puedo decir siempre, a “Señoras” fantásticas que inspiran estas líneas. Las señoras de las colas, son mujeres de casi todas las edades y colores. Normalmente al empezar las colas, no sé nada de ellas, pero con certeza al terminar, siempre pasa algo extraordinario, que hace que las pueda conocer un poco. Una cola se convierte en una ocasión, si bien absolutamente incomoda, en una oportunidad genuina para conocer a la gente.

Mi nueva amiga “la bachaquerita” la conocí en una cola en Farmatodo. Un día viernes tempranito, llego delgadita con su bolsito, sus lentes y su blueyean: “esta es la cola para entrar?... dan numero?... que venderán hoy?... yo vengo de otro Farmatodo y nada de nada… jajaja…”
Entre risas y preocupaciones del día a día, sumado a la situación de nuestro país, comenzamos a hablar y así pasaron más de dos horas de espera y no menos de 200 personas por delante. Mientras la espera se hacía conversa, aprovechamos para buscar otros productos en farmacia, ir viendo los estantes, conocer a más gente en la cola, hablar de recetas, de que hacemos para “ganarnos” la vida, de cómo los hijos crecen rápido y de la gente abusadora… jajaja y también organizarnos para evitar a la gente que se colea. Mientras pasaba el tiempo, los productos esenciales (pañales, leche, toallitas…) poco a poco se acababan… y la frustración era contenida con ánimo y convicción de que no podíamos perder ese tiempo… era esa señora, la que me daba animo (como todas las señoras de las colas) se teje una red que permite fortalecerte y ayudarte, la solidaridad se empieza a convertir en una realidad cuando te dice: “tranquila amigui, si hay leche cuando yo llegue te la compro!, qué más necesitas? Tú me dices y allí vemos cómo te ayudo”… Ese día llegamos a las 8 de la mañana y salimos del lugar a las 10:30 y al salir, esa amigui había conseguido cambiar por otros productos, leche, pañales y toallitas… POR DIOS!! Lo había conseguido, a cambio de ayudarme. Si eso no es una forma de Dios, que otra cosa podría ser?....

Si, seguro se dirán… algo quiere la mujer?!... pues la verdad si, quería una compañera para hacer algo de naturalmente es desagradable, fastidioso, no quieres hacerlo solo, te cansa, te quita el tiempo y hasta todo el ánimo que puedas tener…. Yo creo que ese día (todos los días) las señoras simpáticas que conversan en las colas, están buscando en parte, eso de hacer amistad mientras se resuelve algo que aparte de complicado es muy lamentable.  Somos una sociedad en general, transigente con sus políticos, y menos que decir, con las arbitrariedades y las injusticias, durante años lo hemos vivido y acá seguimos, lidiando con ello, pero no siempre desde el conflicto, la rabia o el desánimo, sino en general, desde el apoyo solidario, la compañía, la risa, las bromas… somos una sociedad alegre y entusiasta, que prefiere guardar en el cuarto de los corotos, esas cosas que no nos sirven por ahora, para enfocarse en la cocina y el porche, donde se conversa y se hace fiesta.
Y que pasó con la amigui de farmatodo?... pues salimos de allí, ese mismo viernes, 3 horas después, a otro supermercado para buscar lo que necesitábamos… productos y alguien en quien poder confiar.

A todas las Señoras de mis colas… GRACIAS!!!