08 julio 2014

Por estos días en Colombia recordando a Ecuador...

Ando muy pendiente de no dejar pasar la oportunidad de recordar.
Esa frenética necesidad de todos los seres humanos... eso que nos permite no olvidar.

El año pasado, durante el mes de Abril (creo que para los días de Semana Santa) estuve en Ecuador, en mis primeras vacaciones del 2013. La intención de ese viaje era darme un regalo por el cumpleaños 37, conocer un poco más el país y compartir con mi amigo Norberto y su hermosa familia. Con este afán de recordar, y por poco más de un año, tengo el deber afectivo al pendiente con estas líneas. En definitiva, fueron poco menos de diez días llenos de alegría y hermosos lugares, gente llena de sonrisas, comidas deliciosas y sobretodo, el cariño hermoso de una familia Suiza que habita esas tierras.

Mi primera parada fue en Cuenca, la ciudad de los 4 ríos y la tercera ciudad más importante de Ecuador. Es Hermosa, "pequeña" y muy acogedora. Recomendaría este sitio para ir con la familia, caminatas agradables por la ciudad, a cualquier hora del día son especialmente reconfortantes. La gente, sus costumbres, y la comida! son lo mejor que podrías encontrar.

No pueden perderse el mercado de Flores que habita en el centro, adyacente al templo principal de Cuenca. Las mujeres, vestidas bellísimas rodeadas de flores de todos los colores... y que decir de la devoción que impregna el lugar... es como el mismo olor de las flores! Es imposible no rodear y entrar a la nueva catedral de la ciudad, descubrir y apreciar sus cúpulas que destacan en cuanto a su arquitectura.

















En mi estadía encontré el lugar perfecto para mi merecido descanso!!!... Un Spa donde te tratan como a una Reina (Rey). Lo disfruté muchísisimo se llama Piedra de Agua Si están en el lugar, tienen que ir! es un imperativo para la vida, darse la oportunidad de disfrutar los masajes, el agua, el barro, los tratamientos, y sobre todo, la calidad humana del personal que labora en este lugar. Agradezco infinitamente a mi enlace en Cuenca, quien me llevó a este sitio tan especial!











Y para Cerrar en grande mi visita a cuenca, mi amiga de enlace me llevó a uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Una experiencia gastronómica Deliciosa!!! que después del Spa se convirtió un deleite para todos los sentidos. Se trata del restaurante Tiestos, un lugar fascinante!! de esos que uno no puede perderse en la vida. Y como todos los lugares que conozco, y que me fascinan tienen algo en común, este sitio no sería distinto, su GENTE! y su Chef el mismo dueño, te atienden con una cercanía que sólo te puede recordar a tu casa. 

Tuve la oportunidad de conocer a Juan Carlos Solano, el artista de la comida, que decidió ser feliz en una cocina y me contaba que todo había nacido gracias a su abuela, y el secreto para todo aquello, tenía que ver con el amor con el que se hacía la comida en su casa. Entre el amor, y la pasión por descubrir los miles de sabores que tiene la culinaria ecuatoriana, este hombre simpático y alegre, me regaló en dos de sus especialidades el sabor del mar y la tierra ecuatoriana, a través de los tiestos de barro que atesora en su cocina, y que son la clave de la deliciosa comida que prepara. Es imposible olvidar que acompaña el festín de sabores con 6 deliciosas y distintas guarniciones. Es una Explosión de sabores lo que pasa, es una experiencia que el paladar debe tener... y que decir del postre!!!  es indispensable acercarse al lugar.

Tengo entendido que ya cuenta con una nueva dirección. Cuando fui era necesario hacer reserva, no sólo por la alta demanda, sino porque el lugar es acogedor y entrañable, tuve la alegría de llegar y contar con una de las mejores ubicaciones en mesa, además de la compañía de Juan Carlos quien mientras nos contaba de los sabores y las delicias de sus tiestos, danzaba por todo el restaurante atendiendo cada una de sus mesas. Espero que las nuevas instalaciones mantengan este espíritu. 

Debo confesar que fui afortunada ese día, después de la experiencia visual y sensorial de Piedra de Agua, para luego deleitar y llenar de placer mi debilidad por la buena comida, fue por decir lo menos, absolutamente excitante para todos los sentidos.




Después de Cuenca, uno (al menos yo) espera algo no menos excepcional. Sin embargo, debo recomendar que en la ruta de viaje si se incluye Quito y Guayaquil, empezar por esta última, que si bien no es la capital es considerada la primera ciudad con mayor densidad poblacional del país. Es definitivamente una ciudad muy completa, grande y seguramente con lugares y atractivos turísticos de interés. Debo confesar que mi enamoramiento por Cuenca, nubló esta visión de la ciudad. El calor húmedo que me recibió, supongo que propio por su ubicación y las adyacencias al río Guayas, era devastador para mi animo turístico. Estuve allí un par de días, acá les comparto algunos de los lugares que pude recorrer.












En mi ruta de viaje también estaba pasar por Quito, conocer un poco más de esta hermosa ciudad que siempre tiene lugares hermosisimos por disfrutar. Luego me iría a Ibarra a pasar algunos días de verdadero descanso en casa de Norberto, territorio Suizo (por cierto) donde el rojo y el blanco se funden como el corazón y la leche, fuente principal y secreto de la empresa que mi gran amigo lidera: Floralp. En esta ocasión tuve la oportunidad de ir a RE-conocer Zuleta, es que cuando fui la primera vez me enamoré de ese sitio!... por pena y solo tiempo después, confesaría mi amor por un lugar tan parecido a nuestro páramo venezolano, que supongo eso fue lo que me enamoró.

En este hermoso lugar se encuentra la Hacienda Zuleta un lugar para quedarse!!! es el lugar perfecto para los amantes de la tranquilidad, la naturaleza, y sobre todo de la gente y la comida casera. Es el sitio perfecto para conocer de una manera especialmente hermosa, la geografía ecuatoriana y sus especies. Una hermosa casa-hacienda que tiene todo para ser perfecta! caminatas, cabalgatas, deportes y muchas actividades al aire libre. Imaginas la hacienda de tus sueños en los andes ecuatorianos!?... eso es este hermoso lugar.










Cuando lo pienso, fui muy afortunada!! y lo sigo siendo! Pues conocer a una persona en un congreso, donde normalmente va tanta gente, y quedarse de amiga con el tiempo, es una Fortuna!... Norberto me ha dado la oportunidad de conocer a Ecuador, Suiza, a él y a (casi toda) su familia. Y eso en definitiva, después de mucho, se convierte en un bien invaluable.

Yo de Suiza no tengo nada, y de conocimiento, relación o afinidad con la industria láctea menos.. lo que nos unió supongo que tiene que ver con la humanidad, con esa disposición y apertura para conocer a alguien diferente.
Al final y después de todo, esto es lo que cuenta, abrirse paso por el mundo a través de la amistad.