21 septiembre 2012

Un milagro que le llaman: Candeal

En el 2004 Fernando Trueba, dirigió un documental al que llamó: El milagro de Candeal donde el énfasis esta puesto en el poder de la música como medio de transformación. La evidencia principal a lo largo del documental, está basada en las iniciativas musicales que lidera Carlinhos Brown (cantante, percusionista, compositor y productor brasileño) en una favela conocida como: Candeal, ubicada en Salvador de Bahía. Estas iniciativas no sólo han cambiado la vida de la comunidad, sino que se han convertido en un referente para otras comunidades. En Candeal las armas y las drogas no tienen lugar, son: los instrumentos musicales, un conservatorio de música, un centro de salud y un estudio de grabación los que hacen una vida activa y constante en el barrio.

En Brasil hay una fuerte influencia africana en las costumbres, religión y música, así la trama principal se desarrolla de la mano de Bebo Valdés quien llega a Bahía buscando sus propios orígenes y empezará en relacionamiento cercano con distintos y destacados personajes de la vida musical brasilera: Carlinhos Brown, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Marisa Monte entre otros grandes, este camino lo ayudaran a comprender como la gente hace del milagro de la música, una oportunidad para hacer la diferencia.

“Es curioso cómo empezó todo. Fui a vender un disco y me vendieron una película. Estaba en BMG buscando distribución para Lágrimas Negras, y Carlos López, que lleva a Carlinhos Brown, me preguntó qué me parecía su música. Le dije que me gustaba mucho y que sobre todo me gustaba lo que estaba haciendo en su barrio en Bahia. Entonces Carlinhos vino a casa, y me invitó a visitarle en el Candeal, la favela donde nació. Hice varios viajes y desde el primero me quedé muy prendado. Hay algo en la cabeza que te cambia cuando llegas allí. Tiene que ver con el proyecto que ha desarrollado Carlinhos, y tiene que ver con el barrio, con la gente, con la música. En el Candeal nunca hay un minuto de silencio. Todos allí son músicos. Te sientas en la calle y escuchas tambores, de otro lado llega un saxofón, luego un birimbao, el tocadiscos... es una maravilla ir andando y oír todas esas músicas. Hay bandas de niños pequeños, de niñas, de jóvenes, de raperos, de rockeros, de todo…” Fernando Trueba

Es muy claro para mí, que los grandes proyectos donde la música se convierte en un elemento de salvación, suelen tener mucho que ver con la historia de la propia gente que los inicia, los lleva adelante y luego los impulsa. Pareciera que un común denominador en esos casos ha tenido que ver con la superación de la pobreza, con las oportunidades que se abre paso la gente sencilla, que busca por todos los medios ser mejor con todo lo que puede. Creo que el estar de cerca de la pobreza, comprenderla y/o haberla vivido, se puede convertir en un motivo y experiencia que sensibilizada, regresa sobre si para buscar el cambio. Este es el caso de Carlinhos! quien después de ser reconocido musicalmente por su trabajo, regresó al lugar que lo vio nacer, para ser parte del movimiento transformador.


Todo empieza por algo, y en el caso Carlinhos, lo movilizó la muerte violenta de gente amiga que se había criado con él. La reflexión inmediata es que la música lo salva, y se le ocurre comenzar a comprar instrumentos para darlos en su barrio, organizando en paralelo la creación de grupos musicales. Así entre muchas otras acciones, nació la Escuela de Música Popular Pracatum diseñada para niños, adolescentes y jóvenes, e incluso personas con discapacidad. Para que funcione como lo hace hasta ahora hay una norma muy estricta: sólo ingresan si están escolarizados, así promueve la Educación a la par que se Educa con la música.

Parte del éxito del proyecto Candeal, es que una figura como Carlinhos supo apoyarse en su talento y experiencia, además de capitalizar todas sus ideas, con la propia gente de Candeal. Seguramente ha contado con personas claves para liderar un proyecto de esta magnitud, y es clara la evidencia que movilizar a otros músicos importantes de Brasil y de otras partes a su proyecto, ha dado un impulso particularmente retador. Al crear redes de colaboración, con base en su estudio de grabación donde grupos y personalidades como Tribalistas, Marisa Monte, Arnaldo Antunes, Caetano Veloso, Manolo García entre otros, ha dado forma al futuro de una comunidad con la inserción social de la Educación, a través de la música.

Otros proyectos, nacidos a la par, han ampliado el alcance de la salvación. Pracatum, han creado el proyecto "Ta rebocado" para arreglar y mejorar casas, hacer canalizaciones, y saneamiento en las calles. Todo ha impactado positivamente en la dignidad de sus habitantes, y en la forma de verse a si mismos como protagonistas de su propia construcción.

Fernando Trueba coloca en su documental, como en un lienzo, las pinceladas que componen un gran proyecto. Participa la gente, esa misma gente que es parte de la historia viva, y transmitida gracias a la imagen, la palabra y la música. Él mismo lo dice:

“Pero no todos son músicos en esta película. Hay más gente del Candeal. Doña Angelina, la autoridad espiritual, la madre de santo más vieja. O el señor Mariano, que fue el que tuvo la primera radio, en la que Carlinhos, cuando era pequeño, oyó por primera vez música grabada, música de fuera de su comunidad, porque antes sólo escuchaba la música de la calle. O Doña Didí, que pertenece a la familia más antigua del Candeal, y que desciende de una princesa de Costa de Marfil que llegó a Bahia para comprar a sus parientes, que habían sido vendidos como esclavos. Josepha de Sant'Anna no los encontró, pero se enamoró de una colina verde, la compró y allí vivió con su docena de esclavos, porque era una negra rica. En esa colina ahora está el Candeal (…) Creo que lo mejor que tiene la película es que capta momentos de mucha intimidad como si no fuera cine, como si estuvieran pasando realmente, que es lo que en el cine de ficción intentamos reproducir con la puesta en escena. Se trata de hacer eso pero con personajes reales y con un material que es la realidad. "No estás mirando desde fuera, estás dentro", me dijo Elena Buarque, la mujer de Carlinhos, al ver algunas escenas en la mesa de montaje. Ha sido el mejor piropo y me ha confirmado algo que yo quería hacer. "Estar dentro"

Fernando Trueba