26 agosto 2012

Quién es el Fauno?... Quién es la Ninfa?...

 
El Fauno es un dios que en la mitología Romana era profético y cuidaba del ganado y los campos. Se comportaba como un espiritu bueno que vivía en el bosque. Como dios Profético, llamado por el nombre de Fatuo (Fatuus), se creía que revelaba el futuro al hombre parte en sueños y parte mediante voces de origen desconocido, siempre antes de ir a dormir. Su par en la mitología griega es el dios Pan, también conocido como Lupercus, literalmente el que protege al ganado de los lobos. Es un hombre mitad humano, mitad animal, con piernas, pies y cuernos de macho cabrío y largas orejas vellosas.
Nació en Arcadia y al verlo Mercurio lo envolvió en una piel y se lo llevó al cielo para divertimento de los dioses, y a cambio lo hizo inmortal.
 
Las Ninfas en la mitología griega, eran Diosas menores femeninas de la naturaleza, hijas de Zeus que acompañaban a Artemisa, vigilando amablemente el destino de los mortales. La mitología las describe como espíritus divinos que animan la naturaleza, y se representadan como hermosas doncellas (desnudas o semidesnudas) que aman cantar y bailar. Se creía que moraban en la tierra: en arboledas, cimas de las montañas, en ríos, arroyos, cañadas y grutas. Y lo más hermoso y terrible para ellas, es que nunca morían de viejas o por enfermedad, y podían engendrar de los dioses hijos completamente inmortales, siendo ellas mismas no necesariamente inmortales. Es decir, podían morir como mortales.
 
El Fauno y la Ninfa...
 
En su juventud el Fauno se enamoró de la Ninfa Sírinx, pero esta no le correspondía (o quizá sí, pero el no lo aceptaba, pues no se creía apto para ella). Estaba persiguiéndola junto al rio Ladón, mas aún cuando iba a atraparla, los dioses se compadecieron de la ninfa y la transformaron en caña. El Fauno quedó desolado, y en su desolación cortó unos tallos de caña desiguales, los unió lateralmente y compuso con ellos la flauta conocida como Caramillo. Así, con esa flauta (su Ninfa) él compuso preciosas melodías, que acompañaban su hermosa voz, y también la fealdad de su cuerpo.