02 agosto 2012

Cusco, Ollantaytambo y Aguas calientes los lugares antes de llegar al centro de todo… (2da entrega)

Para ir a Machu Pichu, debes pasar primero por Cuzco, Ollantaytambo y Aguas Calientes.

En Cuzco las impresiones son muchas, la primera de ellas la tiene el cuerpo que debe habituarse a la altura. El Soroche (mal de altura) se evita si te lo tomas con calma, es cierto! todo el munto te lo dice! Debes andar despacio, no comer demasiado y relejarte. En mi caso, terminé haciendo todo lo contrario, y lo que sí hice (que tampoco lo recomiendan cuando haces un viaje sola) fue hacerle caso a mi Sr Taxista! Me ayudó tanto! que cuando lo pienso, sin su apoyo no hubiera llegado al corazón de mi viaje. En Cuzco estuve a penas un par de horas, sólo mientras hicimos las diligencias de hoja de coca, pasajes y boleto de entrada a Machu Pichu. El Soroche lo evité cuando de inmediato me enseñaron a mascar la hoja de coca, definitivamente tiene sentido “chascar” pues te ayuda a no tener los sintomas. Sí eso también lo aprendí con mi Sr Taxista.







Meses antes del viaje Yo sólo había hecho una reserva por dos noches en Aguas Calientes, que por cierto pudiera ser demasiado para quienes no disfrutan del silencio y la calma. El pasaje en el tren y la entrada son INDISPENSABLES! No hay forma de llegar o entrar sin ellos, y eso debe hacerse antes! De manera planificada… Si bien no soy un buen ejemplo, creo que los amigos del camino habían empezado a ayudarme y excepcionalmente, estaban todos dispuestos a apoyarme. Meses después, confieso que sin su apoyo no hubiera llegado, la maleta de la tristeza aún me pesaba y ellos estaban dispuestos a cargarla casi sin darme cuenta.














Cuando llegas a Ollanta, despues de una hora en carro, sabes que te has comenzado a internar entre las montañas, pero aún no lo suficiente hasta que llegas a Aguas Calientes. El recorrido hasta Ollanta fue un regalo para compartir y empezar a conocer, a quienes serían mis compañeros a Machu! Mientras conversamos, en el camino podía seguir con la mirada los verdes de las montañas y sus cultivos, el azul del cielo que mezclado entre la gente pasaba ante el recorrido. Puedes ver los picos nevados de las montañas, como se fusionan con el cielo y sabes que más cerca durante muchos años otros, en su paso a pié por las montañas, sintieron lo mismo. Al llegar al pueblo hemos conversado lo suficiente y la forma del plural nos anima a seguir conociendo: Vamos al Mercado! Y pasaremos por la plaza, con la excusa de los viveres que serán menos caros que en la siguiente parada. Compramos frutas, bedidas y algo de comida para llevar. Definitivamente, el mercado es el mejor lugar donde encontrarás la comida fresca, caras amables y mucho color! De regreso, es inevitable detenerte a mirar el entramado de arquitectura, que enrredado en la montaña se ancla para recordar la historia y el legado de los Incas. Comienza para la mirada, el descubrimiento de las ruinas que te abre a un mundo de preguntas, que sólo la gente, los guías y algunos libros podrán contestar. No dejes de mirar! En cualquier lugar, donde el marrón parece tierra, allí puede estar un pedazo de la ciudad perdida, que empieza mucho antes de llegar a ella. El camino empieza al tomar el tren que te llevará a Aguas Calientes, es la única vía! a menos que desees llegar a pié a traves del camino Inca.

No hay comentarios: