29 julio 2012

Volver a Escribir...

He estado ausente en la escritura desde el 25 de marzo, y algunas cosas se han movido en mi vida, supongo que en la del resto del mundo también!

Volver a escribir es una muy buena señal, pues las cosas a mi alrededor han recuperado el olor, el sabor, la textura, la imagen, los sonidos, las sensaciones, el sentido del placer... Todo vuelve a tener sabor a vida. Creo que una buena forma de retomarme es retomar lo vivido a lo largo de estos meses.

Después de marzo, a las pocas semanas llégo Semana Santa. Esa semana que en la vida de algunas personas pasa entre lo religioso y lo mundano, y para otros significa playa y paseos, mientras otros continuan entre el compromiso de sus trabajos y las cosas por hacer. En mi caso, ya tenía dispuesto conocer Perú, los pasajes desde hacía meses dormían con la mesita de noche, mientras yo acariciaba el sueño de conocer una nueva cultura. Después de todo, estuve tentada a no ir. Creí por momentos que no era necesario buscar nada fuera de mí, pues nada encontraría en medio del dolor de la perdida de mi mejor amiga. Pero pasó algo especial: Una semana antes de la fecha del viaje, en medio de mis sueños y la mesita de noche, apareció mi amiga claramente en un aeropuerto, el pasillo amplio donde a lo lejos la veía, se volvió pequeñito pues corría hacia mí con alegría y sonrisas, aún cuando su familia la llamaba no se volvía hacia ellos! venía hacia mí!! Entonces, tomamos algo que parecían nuestras carteras y seguimos de largo juntas. Era la primera vez que la soñaba, y creo que con ese sueño comenzó el viaje!! Siempre pensamos en realizar un viaje fuera del país juntas, los presupuestos y las agendas no coincidíieron hasta esa noche.

Para mí era extraño, pues no muy segura y llena de tristeza emprendería un viaje, que luego me llevaría a encontrarme conmigo misma. Volví a recordar algo: verse a traves del dolor y la ausencia, y reconocer que la vida de manera privilegiada te sostiene, sólo te recuerda que lo único que debes hacer es VIVIR y retomar siempre la felicidad.

Ese fue el sentido de aquellos días en Perú.